
Los afrodisiacos marinos, Revista La Cav (2008)
En Puerto Rico vive una ranita a la que llaman Coqui.
La llaman así porque croa emitiendo ese sonido: co-qui, co-qui, co-qui. La ranita canta tan alto que parece increíble que toda esa fiesta la produzca un animalito tan chico: son apenas del porte de un pulgar (las verdaderas claro, no las del dibujo).
Encontrar una no es tarea fácil porque se mimetiza perfectamente con los colores que la rodean, pasa del amarillo al verde más intenso para esconderse. Buscarla entonces, se convierte en un juego arduo, que muy seguramente embarra, acalora y entretiene a los niños portorriqueños.