22 de septiembre de 2010

Primavera














De Gabriela, la Poeta viajera, la niña Gabriela bajo un almendro florecido así como andarán otras niñas por estos días de rico olor.

6 de septiembre de 2010

Mistral al Cuadrado




























































Por si este 18 se dan una vuelta por Frutillar, pasen por el Teatro del Lago a mirar la exposición de las ilustraciones de los libros Selección Poética de Gabriela Mistral (Editorial Kalandraka) ilustrado por Paloma Valdivia y Gabriela la poeta viajera (editorial Amanuta) ilustrado por mi. El comentario es cercano, pero quedó muy linda.
Aprovechan así de admirar los avances de enorme Teatro mientras se comen un kuchen.

1 de septiembre de 2010

Las buenas noticias























Esta ilustración la hice el año pasado -en esta misma época- para una exposición. La idea era que todos los ilustradores que participamos nos basaramos en una noticia del dario. Encontré una que contaba los resultados de un estudio hecho por alguna universidad lejana que comprobaba que la lectura de ciertas palabras activaban los mismos musculos que usabamos al sonreir. No estoy segura de la utilidad del estudio -pese a ser muy bonito- porque creo que todos alguna vez hemos sentido el efecto casi mágico de sentir alegría al leer palabras como remolino, tirabuzón o cuchuflí.

14 de junio de 2010

El color del arcoíris







































Estos dibujos los hice hace mucho tiempo para ilustrar una leyenda indígena del norte de EEUU. La historia cuenta la preparación de un hombre para la muerte, el proceso -siempre difícil- de dejar atrás las cosas que recogió a lo largo de su vida.
El Color del Arcoíris, Atrapalecturas, Marenostrum 2004

10 de mayo de 2010

Las ranas de Puerto Rico























En Puerto Rico vive una ranita a la que llaman Coqui.

La llaman así porque croa emitiendo ese sonido: co-qui, co-qui, co-qui. La ranita canta tan alto que parece increíble que toda esa fiesta la produzca un animalito tan chico: son apenas del porte de un pulgar (las verdaderas claro, no las del dibujo).

Encontrar una no es tarea fácil porque se mimetiza perfectamente con los colores que la rodean, pasa del amarillo al verde más intenso para esconderse. Buscarla entonces, se convierte en un juego arduo, que muy seguramente embarra, acalora y entretiene a los niños portorriqueños.


Las ranas de Puerto Rico
























Puerto Rico, Exposición Iberoamérica