19 de abril de 2010

El gran Pascual
























Parecía un oso y a veces rugía como león. Pero era un perro -mi enorme perro colorín- que se aterraba con los truenos y le gustaba el pan con mantequilla. Ahora que no está, no sé como van a hacer en el barrio para que a los niños se les pase la pataleta.

7 comentarios:

  1. Que dulce, que penita, con esos ojitos que enternecen, me imagino la falta que hará, besitos paty

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  2. Pobrecito :(

    Y pobrecita, como duele cuando nos dejan los peludos.

    Saludos Chabe.
    Dani.

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  3. Si...es increíble como estos animales ocupan un lugar en la vida de uno!

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  4. Isabel!!!! se lo que es eso, son uno más de la casa, es muy heavy, casi indescriptible
    Te mando muuuuchos abrazos
    preciosa la ilus anterior y la del otoño
    más abrazos

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  5. Qué lindo era. Y qué pena cuando se van

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